Pesca sostenible

La actividad pesquera en la Comarca del Navia-Porcía tiene un marcado carácter artesanal, con barcos de dimensiones reducidas que practican sus capturas hasta 4 millas de la costa, por lo que regresan a puerto diariamente.

No cabe duda que la mar es una importante fuente de recursos para las zonas costeras, pero precisamente por ello y porque hoy día se tiene constancia de que no es inagotable, día a día se introducen nuevos modos de gestión, que tratan de compatibilizar su aprovechamiento con su conservación.

Las capturas están reguladas en lo referente a las especies, tallas, cupos, períodos y artes que se pueden utilizar. Todo ello con el objetivo de permitir a las poblaciones de peces y mariscos recuperarse campaña tras campaña y también minimizar el número de descartes, es decir, de capturas de ejemplares y especies no adecuados para la venta.

La especialización de las técnicas, la calidad de las aguas y el cuidadoso trato de los pescadores contribuyen a que los pescados y mariscos de sus rulas sean de primera calidad.


Especial mención merecen el pulpo y el percebe, verdaderos estandartes de la calidad del marisco de la Región.

El percebe es un marisco muy especial desde muchos puntos de vista y como tal debemos apreciarlo. Crece en zonas fuertemente batidas por la mar y su captura, permitida únicamente a profesionales, es totalmente manual. Los percebeiros realizan su arriesgado trabajo bajo un exhaustivo control de la actividad, ya que están expresamente reguladas las zonas que cada temporada se pueden aprovechar, las cuales van rotando, dando de este modo tiempo a su recuperación. En los llamados planes de explotación del percebe, se regula además el número de mariscadores y el peso diario de captura.

En el caso del pulpo también se gestiona su captura mediante planes de explotación, que permiten aprovechar este exquisito producto de modo racional. Además se está trabajando para situarlo a la vanguardia de Europa mediante su eco-etiquetado, lo que certificará su explotación sostenible.

Así, cuando degustes estos productos en alguno de los establecimientos de la zona, no sólo estarás disfrutando de un producto de primerísima calidad, sino que contribuirás al mantenimiento de la economía y recursos locales.